Dios da capacidades

Si Dios da capacidades, nos podemos hacer unas preguntas:

 

  1. ¿Yo acepto o reconozco las capacidades que Dios me ha dado?
    1. ¿Me hacen falta?
    2. ¿Yo las entiendo?
    3. ¿Logro ver o entender el propósito de las mismas?
    4. ¿Yo creo que son suficientes y adecuadas (confianza)?
  2. ¿He sido capacitado?  ¿He hecho inventario en mi vida?
  3. ¿Que le responderé a Dios cuando me pregunte que hice con las habilidades o capacidades que Él me dio?

 


Introducción:  Para realizar cualquier labor o trabajo, se necesitan medios, recursos o herramientas apropiadas.  Siempre que el Señor ha asignado alguna misión a sus hijos, les ha provisto de los recursos necesarios, porque la obra de Dios requiere algo más que fuerza humana o conocimiento humano para cumplirla.

 

Cuando pensamos en las dimensiones que abarca la responsabilidad que tenemos de ser discípulos y de hacer discípulos, sabemos que nuestras fuerzas no son suficientes para llevarla a cabo.  Sin embargo, el Señor nos ha provisto de los recursos necesarios, los cuales Él espera que usemos apropiadamente.

 

No se puede pensar o ver un mecánico sin herramientas.  Ni considerar un carpintero sin madera.  Hay que entender que hacen falta todos los elementos (carpintero, madera y herramientas) (mecánico, carros y herramientas).  En la obra del Señor existen esos elementos, siervo, mies y los dones (capacitación y experiencias).

Nadie puede realizar una tarea sin medios, ni herramientas; por eso, el Señor nos ha dado los recursos necesarios, pero espera que los sepamos usar.

 

I.      Preparación para la obra.

 

a.      Bautismo del Espíritu Santo.

El bautismo del Espíritu Santo prepara a los creyentes para un servicio poderoso de adoración, confraternidad, y respuesta a la gran comisión.

 

Hechos 1:8 “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

 

Hay que entender y aceptar las prioridades de Dios en su orden correcto.  Para un trabajo espiritual, hace falta una capacitación adecuada.  Así que yo debo reconocer mi necesidad de esa capacitación.

 

Los discípulos de Jesús caminaron con Él por varios años.  Vivieron unas experiencias personales con el dador de la vida.  Presenciaron el Mesías resucitado.  Pero les fue necesario esperar recibir el poder y la capacitación del Espíritu Santo.

 

Debemos reconocer la necesidad del Espíritu Santo en nuestras vidas, y eso debe tener una alta prioridad, pues fue ordenado directamente por el Señor.

 

b.     Respuesta en obediencia.

Según reconozco y acepto la necesidad del Espíritu Santo en mi vida.  Es necesario responder en obediencia, con una actitud firme y unánime en lograr alcanzar el favor de Dios. Entendiendo que mi adoración y búsqueda del Espíritu Santo debe ser en el espíritu.

 

II.      Que hemos recibido de Dios

Todos tenemos talentos y habilidades con los cuales nacimos, y también habiendo creído en  Jesucristo como salvador personal, poseemos dones especiales, como un acto de la gracia de Dios.

 

Don: “Carisma” favor que Dios nos ha dado para servirlo, sin ningún mérito propio, que produce una habilidad especial. 

 

Dunamis”: Capacidad, poder (en acción), milagros, potencia, maravillas, fuerza; que es residente en una persona.  También es poder para vencer las limitaciones humanas contra las fuerzas del enemigo.

 

diakonía: Servicio para el bien de la iglesia.

 

a.      Cada uno ha recibido.

1 Corintios 7:7 Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro.

 

No hay tal cosa como una persona que no tenga habilidades o talentos.

 

El inconverso tiene talentos y habilidades con las que viene al mundo.  Los creyentes tenemos dones especiales que Dios nos ha confiado como resultado de haber creído.

 

Santiago 1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

 

La idea es que nadie puede gloriarse por el ejercicio de ningún don espiritual. Ya que éstos son regalos de la gracia de Dios.

 

b.     Con un propósito.

1 Pedro 4:10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.

 

Todos los dones proceden del Espíritu Santo y tienen como propósito general la edificación, exhortación y consolación de la iglesia (1Cor 14:3); para que en esto Dios sea glorificado.

 

Además, todos los dones son para ministrarlos a OTROS o TODOS, y tienen que ser ministrados conforme al poder y palabra de Dios.

 

1 Pedro 4:11 Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

 

III.      Responsabilidad de usar esas capacidades, experiencias o talentos.

 

1 Pedro 4:10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.

 

Lucas 12:48 ”...porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá”.

 

Mateo 25:15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.

 

Como creyente, no hay forma o manera de poder excusarme de no servir a Dios, pues el texto de 1P 4:10 dice que “cada uno... ha recibido...”. 

 

Consejos:

 

1.      Aceptar que Dios me ha dotado de habilidades y talentos natos como ser humano.

 

2.      Reconocer que Dios me ha capacitado de dones espirituales, para llevar a cabo su plan de evangelización, dentro y fuera de la iglesia.

 

3.      Auto examinar mi vida para ver o entender el (los) don (es) que Dios ha provisto.

 

4.       Estar consciente de que tenemos que dar cuenta, pues solo somos “administradores” de los dones. Dios no me va a comparar con nadie, Él me pedirá cuentas a mí personalmente.  Romanos 14:12 De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.

5.      Ejercer los regalos espirituales (gracia) que Dios me ha dado. Además, permitir y reconocer los regalos que Dios le a dado a los demás. De manera que reconozcamos que hay diversidad de: dones espirituales,  ministerios y operaciones, pero el Espíritu es el mismo.

 

Efesios 4:11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

 

Preguntémonos: