Deseo de
ser útil en la iglesia, pero ¿cómo debo comenzar?
Introducción: Llega el momento de las elecciones para
participar activamente en las distintas actividades y tareas de la
iglesia. Les mencionan a las personas
que se establece un comité de nominaciones, pero nadie se ofrece para
trabajar. Unas personas saben que se
están buscando candidatos y se van de vacaciones. Luego el comité comienza su gestión de hacer
acercamientos, pero nadie quiere trabajar. Al final, hay unas personas que aceptan
“trabajar”, quizás por presión de grupo.
Algunas de las personas pueden pensar:
Debemos entender que todos tenemos habilidades
y capacidades para trabajar en la obra del Señor.
1 Corintios 7:7 Quisiera más bien que todos
los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios,
uno a la verdad de un modo, y otro de otro.
Todos podemos ser útiles trabajando en la obra,
pero primero analicemos varios aspectos importantes:
1. Tener un deseo genuino y ardiente en el corazón de ser útil para la obra de Dios.
2. Consagrar la vida espiritual con mayor esfuerzo.
3. El trabajo en equipo es más fácil.
4. Todo lo que hacemos es para la gloria de Dios.
a.
Pasión por servirle.
La pasión de servir al Señor debe estar motivada por:
· Nuestro amor a Dios sobre todas las cosas.
· El reconocimiento, a Dios, de lo que Él es.
· La convicción en nuestros corazones del llamado de Dios.
· Porque sus misericordias son nuevas cada mañana.
· Gratitud por su gracia.
· Porque Él es fiel y verdadero
Estas y otras más, son razones que nos comprometen en un deseo genuino de servirle.
Entendiendo, que para los que aman a Dios, el papel (rol) del siervo, es de mucho gozo, no olvidando que deseamos servirle, porque le amamos.
b.
Útil para la obra de Dios.
El llamado o la oportunidad que Dios nos hace, ofreciéndonos la salvación, si aceptamos el sacrificio de Cristo, provoca un deseo de servir a Dios. Entonces, entendemos que podemos servir en continuar su obra para alcanzar al resto de la humanidad.
En esa forma, nos convertimos en una extensión del brazo de Dios.
Por eso debemos estar claros de que la obra y la iglesia son del Señor.
a.
Servicio a Dios.
Si nos convertimos en una extensión del brazo de Dios, al comenzar a servirle en su obra de alcanzar a los necesitados, debemos entender varias cosas:
·
El
brazo de Dios es SANTO
·
Mi
vida y corazón tienen que reflejar que su presencia en mi ser
es una realidad.
·
Sin
Él no puedo hacer nada, Dios es mi único recurso.
·
Confiar
plenamente en el Espíritu Santo.
·
No
tener temor al fracaso o rechazo.
·
Estar
conscientes de quien es Cristo y quienes somos nosotros (sus siervos).
Nunca olvide que la labor que ejerza en la obra
del Señor, es para Dios. No es un
“favor” a nuestro pastor, es un servicio a Dios y requiere una separación/consagración
de vida para Él.
b.
Bajo la dirección de Dios.
No podemos trabajar lo que nos parece
bueno. Ni debemos tratar de hacerlo con
nuestras propias fuerzas.
Nosotros tenemos que hacer lo que Él quiere y
desea. Él no bendecirá todo lo que hacemos,
sino lo que Él quiere que hagamos.
Tenemos que trabajar conforme a las
intenciones de Dios. Estas
intenciones, son específicas en su palabra.
La palabra nos tiene que dirigir en todo.
1 Pedro 4:11 Si alguno habla, hable
conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder
que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien
pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

Cuando aceptamos un empleo, por lo general se nos dice lo que tenemos que hacer, pues el patrono nos contrata basándose en una necesidad de su negocio. Así también en la obra de Dios tenemos que trabajar lo que Dios quiere y nos permite ejecutar.

c.
Preparado para luchar.
Hay que aceptar que
tendremos que enfrentar luchas y oposiciones.
Pero esto no debe ser excusa o razón para desmotivarse.
Por el contrario, se deben ver como
oportunidades que reafirman nuestra decisión de servir al Señor, porque
le amamos.
Santiago 4:7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y
huirá de vosotros
A veces se desarrolla una actividad en la
iglesia, se hace una reunión con las personas que estarán trabajando durante la
misma, pero todas las tareas ya están listas o terminadas.
Por ejemplo: En una actividad se le dice a la
persona que atenderá el estacionamiento, ¡Usted hará esto por tantos días y eso
es todo! No se le dio oportunidad de
aportar. Se establecen vocales y vise-presidentes
que solamente hablaron en la reunión donde fueron nombrados.
La confusión y el desconcierto
que existen en cuanto a la función de cada uno de los miembros de la
familia (iglesia), esta dejando un resultado, devastador.
Es muy importante que cada miembro
conozca cual es su funcionalidad en la labor que hace dentro de la iglesia. Además, que cada persona pueda ejercer su
“DON” o capacitación de Dios.
