Entendiendo la capacitación de Dios

Si Dios da capacidades, nos podemos hacer unas preguntas:

  1. ¿Por qué yo deseo la capacitación de Dios?
  2. ¿Cómo utilizare la capacitación de Dios?
    1. ¿La utilizare para edificar mi vida espiritual?
    2. ¿Las utilizare para ser de bendición a otros?
  3. ¿Creo que puedo recibir la capacitación de Dios?
    1. ¿Estoy listo?
  4. ¿Estoy dispuesto en poner en operación la capacitación de Dios?
    1. ¿Tendré el tiempo?

 


Introducción:  Para realizar cualquier labor o trabajo, se necesitan medios, recursos o herramientas apropiadas.  Siempre que el Señor ha asignado alguna misión a sus hijos, les ha provisto de los recursos necesarios, porque la obra de Dios requiere algo más que fuerza humana o conocimiento humano para cumplirla.

 

La misión de la iglesia es desarrollar una acción evangelizadora.  En el transcurso de esa tarea, Jesucristo promete a los creyentes que habrá señales y prodigios.  Es vital reconocer que el centro de la predicación no son las señales, sino LA PALABRA DE DIOS.

 

Pero es innegable que la misma afirma la realidad de las señales que han de seguir a los creyentes.

 

La predicación del evangelio tiene la promesa divina (el compromiso de Dios mismo) de ser respaldada por el poder del Espíritu Santo.

 

Además de las señales que seguirán a los creyentes o los que creen, hay dones ESPIRITUALES que tienen como propósito edificar, exhortar y consolar.  También los dones espirituales tienen como propósito alcanzar con el evangelio a la humanidad.

 

Hay varios asuntos que debemos aclarar antes de comenzar.

1.      El que una persona haya recibido algún don o capacitación no prueba que haya alcanzado suficiente madurez espiritual, como sucedió en la iglesia de Corinto.

2.      Nadie puede pretender ser dueño de las capacitaciones o de los dones espirituales.

3.      Cada capacitación o don es importante en el desarrollo integral del cuerpo de Cristo.

4.      Los dones o la capacitación de parte Dios NO SON GALARDONES ESPIRITUALES.

 

I.      Las señales que siguen a los creyentes. Marcos 16:17-20

 

a.      La promesa de las señales. (16:17-18)

Antes de Jesús ascender al cielo dio el mandato de evangelizar y discipular a la humanidad.  Acto seguido, prometió a sus discípulos que las señales de poder habrían de seguir a la palabra predicada.

 

Hechos 1:8 “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

 

Dynamis o dúnamis”: Capacidad, poder (en acción), milagros, potencia, maravillas, fuerza; que es residente en una persona.  También es poder sobrenatural para vencer las limitaciones humanas y contra las fuerzas del enemigo.  Ejemplo:  Echar fuera demonios es una señal de poder contra el enemigo.  Poner la mano sobre los enfermos, tomar en las manos serpientes y beber cosa mortífera son señales de vencer las limitaciones humanas.

 

Debemos estar claros, en nuestras vidas, que estas señales pertenecen al poder de la predicación del evangelio a través de la palabra de Dios.  Distinto a los dones espirituales, estas señales se manifiestan por el poder de la palabra para salvación de la humanidad.

 

Ejemplo: En Mt 7:22 unos le reclaman al Señor que habían profetizado en su nombre (se puede entender como que predicaron en su nombre), echaron fuera demonios e hicieron muchos milagros.  Pero se puede ver que lo que ellos estaban reclamando son las señales del evangelio, porque lo primero que mencionaron fue que ministraron la palabra.

 

II.      Los dones espirituales y sus funciones.

a.      Con un propósito.

1 Pedro 4:10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.

 

Todos los dones proceden del Espíritu Santo y tienen como propósito general la edificación, exhortación y consolación de la iglesia (1Cor 14:3); para que en esto Dios sea glorificado.

 

Además, todos los dones son para ministrarlos a OTROS o TODOS, y tienen que ser ministrados conforme al poder y palabra de Dios.

 

1 Pedro 4:11 Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

 

b.     Clasificación funcional de algunos dones.

Clasificar los dones espirituales en categorías exactas es una imposibilidad exegética.  Sin embargo por razones pedagógicas podemos clasificarlos en la siguiente forma:

 

Entre los de revelación están:

 

Entre los de operación están:

Entre los de inspiración están:

 

Estos nueve dones, igual que los demás, son dados  (como regalo de Dios) sobrenaturalmente por el Espíritu Santo y TODOS son importantes para el crecimiento integral de la iglesia.

 

Sabiduría: capacitación sobrenatural para aplicar y comunicar el conocimiento de Dios a las situaciones prácticas de la vida.

 

Palabra de ciencia: capacitación sobrenatural para conocer subjetiva y experimentalmente las verdades de Dios.

 

Discernimiento de espíritus:

capacitación sobrenatural para probar los espíritus, distinguir lo verdadero de lo falso, reconocer entre el Espíritu de Dios, el demoníaco y la emoción humana.

 

Don de fe: capacitación sobrenatural no solo para “mover montañas”, sino para ser fieles en las situaciones más adversas.

 

Dones de sanidades:  capacitación sobrenatural para vencer las enfermedades humanas.

 

Don de milagros: actos de poder divino superiores al orden natural y la capacidad humana.

 

Géneros de lenguas: capacitación sobrenatural del Espíritu para hablar en idiomas nunca aprendidos.  Tiene como propósito edificar al que las habla o a la comunidad de fe.

 

Interpretación de lenguas: al igual que los géneros de lenguas, es producto de la intervención directa del Espíritu, y al ser ejercido beneficia a toda la iglesia.

 

Palabra de profecía: capacitación sobrenatural para hacer predicciones de acontecimientos FUTUROS.  Además puede referirse a la proclamación del mensaje de Dios con palabras inspiradas.  Ejemplo:  Una persona predica un mensaje que el Espíritu Santo le inspiró de acuerdo a la necesidad de la iglesia, por eso la predicación es palabra profética

c.      Otros dones ministeriales (1Cor. 12:28-31)

En estos tres versículos, Pablo enfatiza una vez más la diversidad de dones y la unidad del Espíritu (un solo Espíritu).

 

De igual manera advierte que el que algunos creyentes ejecuten una labor principal, no los hace señores de la iglesia.

 

Unos apóstoles: designa a un enviado o mensajero.  Además señala a un miembro de los doce que Jesús llamo en Mateo 10:1-8, y se utiliza para designar a los maestros y líderes destacados (Ga. 1:1, 1Cor. 15:5-7)

 

Profetas: Esta palabra es la traducción del hebreo “nabí” y se deriva de una raíz que significa proclamar o anunciar.

 

Maestros: personas que por llamado divino se ocupan de instruir a la iglesia en el conocimiento de la Palabra de Dios.

 

Los que hacen milagros: son los que en determinado momento Dios capacita para hacer obras portentosas que superan al orden natural y la fuerza humana.

 

Los que sanan: creyentes a quienes Dios usa para sanar sobrenaturalmente a los enfermos.  Esta sanidad puede ser física o emocional.

 

Los que ayudan: son los creyentes que capacitados por el Espíritu Santo hacen del servicio a la humanidad el centro de su vida.

 

Los que administran: son los creyentes que gobiernan en el amor de Cristo a la iglesia.

 

Pablo, después de la lista, interroga a sus lectores para hacerlos concientes de que Dios ha dado diversos dones a diferentes creyentes (12:29).

 

Concluye el capitulo con una orden y una invitación.  Les ordena que deseen los mejores dones y les invita a llenar sus vidas del amor de Dios.  El equilibrio de la vida cristiana reside en ejercer los dones del Espíritu en amor.

d.     Otros dones.

Romanos 12:4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. 6 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 7 o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8 el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.

 

Enseñanza ilustrada:

Pensemos que Yo pertenezco a una iglesia que tiene 8 miembros y que estamos cenando en una mesa.  Pero cometo el error de dejar caer un vaso de cristal al piso.

 

El que profetiza me dirá:  Que torpe es usted, debería saber portarse mejor.

 

El de servicio me dirá: no se preocupe, y buscaría un mapo.

 

El de enseñanza me dirá:  Probablemente será mejor que la próxima vez coloque el vaso más adentro de la mesa.

 

El que exhorta me dirá:  Todos cometemos errores, no se preocupe por eso.

 

El que reparte me dirá: podemos comprar otro vaso.

 

El que preside me dirá: Usted tiene que ir por el mapo y recoger los vidrios.

 

El de misericordia me dirá: Me siento tan mal por ese error, Usted debe estar muy apenado, Yo lo siento... pobrecito tiro el vaso.

 

Debemos entender y aceptar que TODOS necesitamos de cada una de estas palabras, por lo tanto debemos reconocer que cada uno (de estos dones o capacidades) hacen falta en la iglesia.  Además, tenemos que entender y aceptar que cada uno tiene su función operacional individual.

 

 

Efesios 4:11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,

 

1 Cor 14:26 ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.

 

 

Resumen: Reconocer que el que ministra no es dueño o señor de las vidas (ministrados).  Es muy importante tener varios principios presentes:

1.      Las vidas o ministrados son propiedad e hijos de un rey.

2.      Somos responsables de nuestros hechos.

3.      Tenemos que recordar el fundamento de nuestro servicio.  Amar a Dios sobre todas las cosas y amar al prójimo como a uno mismo.  La ministración se fundamenta en este principio, por que yo amo a Dios y amo a mis semejantes (que son a imagen de Dios), yo deseo ministrar.

 

 

 

 

Conclusión:  Debemos reconocer que los dones de Dios no son:

 

Cada persona que ministra los dones espirituales o desea que Dios lo utilice para ministrar, debe tener varias cosas presentes:

·        Para recibir estas capacitaciones espirituales, tiene que reconocer primero a Jesucristo como su salvador personal.

·        Tomar una decisión personal de servir a Dios en espíritu y verdad.

·        Aceptar la verdad innegable de que los dones se reciben por gracia (favor inmerecido).

o       Nadie es merecedor de un don espiritual.

·        Los dones espirituales son para edificación, exhortación y consolación.

·        Yo debo tener el deseo o anhelo de trabajar y ser útil por la obra del Señor.

·        Luego de recibir la capacitación espiritual, tengo que cultivar, con mayor esfuerzo, mi vida espiritual.

·        El Señor es el dueño de la obra, si usted tiene una inquietud por un don espiritual, hable con Él.  Pídale ese don espiritual, para usted, si Él entiende que se lo puede dar, o pídaselo para que alguien sea capacitado con ese don en la iglesia.